Alguien se agita inquieto en el fondo de su biblioteca, hay un movimiento inusual entorno a viejos cafetines, las salas de un polvoriento museo vibran por unos instantes con una onda invisible que las recorre, un cajón despide un olor mohoso tras abrirse después de muchos lustros, sobre algunas tumbas semiolvidadas han aparecido ramos de claveles recién cortados…Los más avispados saben leer convenientemente estos signos y ya empiezan a tomar posiciones. Verterán humos de encubrimiento o recuperarán la voz que un día decidieron ahogar por prudencia o conveniencia. El dossier Briabert está nuevamente abierto.



(En la mayor brevedad y de la mejor manera posible… Estad atentos…)